
Saludos estimado amigo, ¿te acuerdas de mí? Había escrito el artículo en este Blog titulado: Juana Solitaria, en él te había compartido un listado de Ideas Racionales.
Dando continuidad al artículo anterior te quiero hablar de una asignatura que todos tenemos pendiente, ¿qué pensabas? Aun no te has librado de la escuela de la vida, esa asignatura a la cual me refiero es la “autoestima”.
A menudo se confunde la autoestima con una percepción desmedida de uno mismo y una actitud agresiva de egoísmo insolidario, cosa que no es cierto.
Por suerte la mayoría sabemos que la autoestima es tener una visión positiva de uno mismo, pero no hay que ir tan lejos ya que todos los seres humanos, sin excepción alguna, somos seres absolutamente valiosos en sí mismos y no valiosos porque sirvan para alguna cosa. Esto quiere decir que constantemente luchamos en vano tratando de demostrar a la humanidad que somos valiosos, ya que siempre hemos sido valiosos.
Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto darnos cuenta que somos valiosos?
Desde que venimos al mundo recibimos constantemente mensajes negativos (ver Juana Solitaria) que se filtran en nuestro subconsciente y condicionan de manera peculiar nuestro pensamiento y actividades a realizar, esos mensajes negativos provienen de nuestro entorno familiar y en segundo lugar de nuestro entorno educativo-social pasando a formar parte de nuestro diario vivir.
Es esa voz en off que nos dice: ¡no sirves para nada!, ¡eres un inútil!, ¡que tonto eres!, ¡siempre lo haces mal!, ¡nunca vas a mejorar! ¡eres un desastre! a estos pensamientos le llamamos: pensamientos erróneos.
Si nos pudiéramos acusar nosotros mismos ante un tribunal por daños psicológicos… no habría jueces suficientes en el mundo para llevar a cabo tal demanda, además de no haber jueces creíbles porque ellos mismos estarían cometiendo ese delito.
-Nosotros mismos somos nuestros principales inquisidores-
Una persona cuya autoestima es deficiente suele manifestar algunos de los siguientes síntomas (adaptados de J. Gill, “Indispensable Self Esteem”):
1.
Autocrítica rigorista, tendente a crear un estado habitual de insatisfacción consigo misma.
2.
Hipersensibilidad a la crítica, que le hace sentirse fácilmente atacada y a experimentar sentimientos pertinaces contra sus críticos.
3.
Indecisión crónica, no tanto por falta de información, sino por miedo exagerado a equivocarse.
4.
Deseo excesivo de complacer: no se atreve a decir “no”, por temor a desagradar y perder la benevolencia del peticionario.
5.
Perfeccionismo, o autoexigencia de hacer “perfectamente”, sin un fallo, casi todo cuanto intenta; lo cual puede llevarle a sentirse muy mal cuando las cosas no salen con la perfección exigida.
6.
Culpabilidad neurótica, no llega a perdonarse por completo.
7.
Irritabilidad a flor de piel.
8.
Actitud supercrítica, casi todo le cae mal, le disgusta, le decepciona.
9.
Tendencias depresivas: tiende a verlo todo negro.
Ahora no es momento de utilizar este listado para echar más leña al fuego y culpabilizarte más de lo que ya lo haces, sino de utilizar este listado para poder darte cuenta de cómo se encuentra tu nivel de autoestima y poder trabajar para sacar más puntos a tu favor.
Te dejo una tarea que me ha dado bueno resultados, *realízalo varias veces.
Identifica esos momentos en el cual salen los síntomas antes mencionados, escríbelo.
Trata de recordar el pensamiento erróneo, escríbelo.
Ahora pensarás que es tu mejor amigo que vive esa situación y tú le dirás un mensaje distinto a su pensamiento erróneo, escríbelo.
-Si nos tratáramos como a nuestro mejor amigo, nuestra autoestima sería otra-
Has un cuadrante con este encabezado y trabájalo:
Situación / Pensamiento / Síntomas / Pensamiento Alternativo